I published this column a couple of weeks ago..
APEC, Terra Australis
Edición SE1093 (21 oct 2007)
Terra Australis Incognita, o la Tierra Desconocida del Sur, fue una suerte de continente imaginario que –basándose en antiguas leyendas clásicas– los navegantes de inicios de la edad moderna intuyeron que existía en algún lugar cerca del polo sur. Descubierta inicialmente por el navegante portugués (al servicio de España) Pedro Fernandez de Queiroz (quien, para mayores señas, partió del puerto del Callao) pero mantenida en secreto hasta que el inglés James Cook reclamó la tierra para la corona británica hacia 1770 (y la estableció como colonia penal), Australia es hoy un país que bien podría encarnar algunas viejas utopías renacentistas: estéticamente paradisíaco, política y económicamente libre (incluso muy abierto a la migración), moderno, cosmopolita, y sin mayores tensiones sociales.
Estuve ahí tras la reunión de líderes de APEC, a mediados del mes pasado, invitado por la Universidad de Melbourne (a través de su programa Asialink) y la oficina de Austrade (el equivalente australiano de PromPerú) en Lima (Consulado de Australia). La reunión de Asialink fue calificada por el Australian Financial Review como “la más interesante movida hacia una más diversa contribución para las discusiones de APEC”, en no poca medida debido a la perspectiva latinoamericana (México, Chile y el Perú).
Tal vez las dos principales conclusiones personalísimas de mi participación en el evento sean: (i) el impresionante potencial –no sólo económico, también cultural y social– de un mayor acercamiento del Perú con los demás países miembros del APEC; y (ii) cuán lamentablemente desconectados estamos del Asia-Pacífico.
Más allá del boom chino (gran controversia suscita la potencial inclusión de India en el APEC), el dinamismo económico de toda esta región es desbordante. Uno de los representantes de Vietnam, por ejemplo, era un emprendedor que tomó dos pequeños restaurantes familiares y los convirtió en un imperio de franquicias de fast food de comida típica vietnamita que hoy prolifera por todo el Asia Pacífico (incluyendo la zona “anglo”, Australia y Nueva Zelanda) e inaugura por lo menos uno nuevo por mes.
Sin embargo, lo poco que sabemos de estos países es equivalente a lo poco que saben ellos de nosotros.
Felizmente, por el hecho de ser el Perú la próxima sede de la reunión de APEC (2008), la curiosidad hacia nosotros empieza a cundir. Los australianos (amabilísimos todos), pero también muchos asiáticos, nos bombardearon con preguntas sobre el Perú y las expectativas de la próxima cumbre. Esto obliga a concluir que hay una gran oportunidad de intercambio en ciernes. Aprovechar la reunión para sembrar curiosidad y sorpresa (recursos no nos faltan) podría traer turismo australiano, neozelandés y asiático (aunque para ello habrá que mejorar la muy deficiente conectividad con esa zona). Aún tenemos tiempo de prepararnos bien y sacarle el jugo a esta comunidad, a la que ya quisieran pertenecer otros países latinoamericanos.
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Gonzalo Zegarra Mulanovich
Editor
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Gracias! :)
Hi Marcello.
Thank you for really making the most out of Asialink's APEC 2020 and doing follow up work such as the article you've posted here.
It's fantastic for us to know that the impact of the two and half days resonates with our delegates back home.
Wish I knew Spanish right now, though. :P
Would it be too much if I asked for a couple of liners in English about what you've said in the article?
Regards,
Anna